Un día al despertar, abriendo la ventana entro la luz de la conciencia universal; el saber que estaba viva, respiraba, palpitaba, que tenía sueños, deseos, pasiones y sentimientos que todo lo que veía era asombroso
que todo lo que tocaba remitía a mi ser y era parte de todo, y todo era parte de mí .
Y así floté hasta mi patio con el hálito de la enamorada, una recién nacida a la belleza esencial como si siempre hubiera estado dormida y ahora con un bostezo fenomenal moría la ignorancia que arruinaba mi espíritu, para suplantar enojos con caricias, para trocar tiempo por libertad, para abrir los ojos, absorber tantos colores, tanta bondad, tanta existencia que me envuelve como brisa, un pájaro cantando sin necesitar un por qué.
Y salí a la calle a bañarme de luz, a danzar, a tomar de la mano a la vida y con él bailar el vals de la existencia, por siempre jamás; descalza con los pies en el suelo pero la cabeza en las nubes, en los cielos, en el mar, abrazando mi vida de la cintura, apretarlo, mirarlo a los ojos y besarlo en la boca.
Un romance vitalicio, que quien sepa entenderá. ~ ♥